8 de abril de 2014

Se despertó en plena noche empapada en sudor, sin poder recordar, ¿un sueño? ¿una pesadilla? Un vaso de agua la ayudó a pensar. Soñaba con el destino, un destino que le habló de su futuro, un destino que le suplico un favor. ¿Debía volver a la cama y hacerle caso a su alterado corazón o coger un boli y dejarse llevar por esa extraña sensación de paz que lo envolvía? Escogió lo segundo. El corazón en unos minutos volvería a su ritmo normal y la sensación de paz podría desaparecer. Reservó una hoja y escribió carta tras carta hasta acabar un gran taco de papeles, como un robot. Escribió a su madre, a su hermano, a sus amigos, a sus antiguos compañeros... A toda la gente que pudo recordar. Solo le quedaba la hoja en blanco que había guardado y sabía lo que iba a poner. Era la única carta que el destino suplicaba, una escrita para él. "Me has pedido una carta, y aqui la tienes. Tu mensaje fue claro. Se irá la gente que quiero, pero algún día yo me iré también. Caeré por mis malas decisiones, pero seguiré levantándome. En definitiva, me has dejado claro que sufriré. No me importa, te plantaré cara." Amanecía cuando se llevó un cigarrillo a los labios y lo encendió, mirando la llama del mechero, cogió la última carta y la observó mientras ardía. Cuando solo quedaban cenizas añadió algo a todas sus cartas. "P.D: Jódete destino."

1 de abril de 2014

Disfruta de la vida Sandra. Igual mueres en 5 segundos. 5. 4. 3. 2. 1. Si? Alguien ha vuelto y me acaba de escupir esto en la cara, y yo, en vez de cerrar los ojos, los he abierto. Pienso demasiado. Quiero demasiado. No amar. Querer. Como se quiere a la familia, como se quiere a los amigos. Todo da mil vueltas antes de tomar una decisión. Y otras mil mientras saco el valor para hablar claro (cuando no me callo y dejo pasar lo que quiero por pensar que es demasiado para mi). Este es el último tren que dejo pasar. Todo para ti, para mi ya es tarde. No soy menos que nadie. Ni nadie es demasiado para mí. Hay que ponerle huevos a las cosas, hay que intentarlo. Hacía tiempo que no tenía una conversación tan.. Abierta? con nadie. Tan clara. Sin medias tintas. Clara como el agua, como meter la cabeza en el río. No sé si la conversación sin la fiebre hubiera tenido este efecto. Confiabas en mi? Sigue haciéndolo. No voy a ir tras este tren, aunque si lo alcanzo a mi ritmo... No me volverá a pasar. Ya no.

21 de marzo de 2014

No le tengo miedo a la muerte. Me da miedo sufrir. Me duele verlo asi. Me desgarra el alma ver como avanza ELlA en su cuerpo, ese cuerpo que nunca se estuvo quieto y que ahora no puede ni mantenerse en pie. Me rompe el corazón la velocidad, el desgaste, lo que va a sufrir ella cuando no esté. La mayor relación amor-odio de mo vida, 25 años peleándonos y queriéndonos. Sufro solo de pensar en ti, en que todo lo que guardas dentro explotará cuando nos falte. Exactamente igual que exploté yo con 7 añitos. Incluso el caracter cambia con esos palos, con esas jodidas enfermedades que se llevan a muchos... Al menos tú podrás despedirte. Entiendo que yo era una niña, SU niña, su primera nieta, su primer juguete... Pero el mazazo fue el mismo, antes o después, pero sumado a una mentira. Cuando era pequeña, te recordaba enfermo, en aquella cama donde me dormía tocando tu oreja... Ahora te recuerdo vivo. De mi mano, gateando, cuidándome... Cuando me quise dar cuenta... Ya no estabas. Esa ausencia duele. Estoy convencida que si estuvieses en cuerpo aqui, conmigo, sería mejor persona. Y digo en cuerpo sí, porque siempre estás en alma, en mi cabeza, en mi mesilla de noche, en mi corazón y tatuado en mi piel. Tú ya sabes que todos los días tienen un minuto en que cierro los ojos y disfruto echándote de menos...

18 de marzo de 2014

Eh tú! SONRÍE.

Tengo un mal día. Como todos de vez en cuando supongo... Alguien dijo que reirse alarga la vida. Yo no sé si será verdad, pero por si acaso me río hasta de mi sombra, de alguna forma hay que compensar la vida que me quita el tabaco. Sería más fácil dejar de fumar, cierto, pero si dejase de fumar con lo que me río llego a los 200... Me putea, fumo, me río de mí misma, me toca las narices, fumo, me río de él. Tampoco está tan mal ¿no? Solo hay una cosa mejor que sonreir. Ver sonreir a la gente que quieres. Y cuando como yo, quieres a poca gente (bastante me han jodido ya) una lágrima duele por mil y una sonrisa vale millones. Solo pido un favor. Un canto a la vida. Una sonrisa al aire, porque sí, sin motivo. SONRÍE, somos demasiado jóvenes.

4 de julio de 2013

Cantabrana...

Que triste es saber que vas a ir por última vez a un lugar del que guardas tantos y tan buenos recuerdos desde niña. Ese pueblo donde en invierno no hay más de 15 personas y que en verano se llena de gente y de fiestas. Se me vienen a la mente muchos recuerdos. Sarai y yo con 4 o 5 añitos jugando con los muñecos de las pastillas Pez. El primer cigarro, el primer colocón de marihuana. Nuestros viajes por esas carreteras 10 en un coche. Aquel concierto de Melendi, y el de Barón Rojo!!! Aquel concurso de diafraces que ganamos disfrazados de loteria... Las laargas mañanas, tardes y noches en la barbacana o en la era. Javilú con su guitarra cantando por Sabina. Esas vueltas en bicicletas interminables. Esas tardes perdiéndonos por el monte. Ana hablando con los árboles. Las risas en casa de Sergio viendo "Los caballeros de la mesa cuadrada" tarde sí, tarde también... Podría seguir y seguir hasta dentro de un mes. Mis niñ@s... Sara, Sarai, Ana, Saioa, Ele, Javi, Rodrigo, Iker, Sergio, Asier. Y los "mayores", que me llevaban de fiesta. No los olvidaré nunca. Mañana será la última vez que te vea, la última vez que te huela, la última vez que te sonría. La última vez que salga por esa puerta. La última vez que suba esas escaleras huecas y rotas. La última vez que baje a esa cuadra. Espero que quien te compre te cuide como no te han cuidado hasta ahora. Que rabia. Todo porque a mi señora abuela se la suda todo y prefiere que se caiga a cachos parcheándola que arreglarla. Hasta aqui ha llegado. Está vendida. Quiero mucho a mi abuela, pero no sé en que cojones piensa. Me ha dejado sin el único sitio donde me he sentido realmente LIBRE. LIBERTAD absoluta en ese pequeño pueblo burgalés.

21 de junio de 2013

Rabia o agradecimiento

El otro día pasé por esa calle en la que aprendí lo que mi madre no me debía enseñar. Y me llevé un tremendo chasco cuando los bares donde pasé tantas horas día sí día también estaban cerrados. El Santuario del Metal es un Kebab. Pero siempre recuerdo al Lara, que me enseño a comer con palillos, la única persona que he conocido que se cronometra cuando hace un porro. Y los cacharros de piruleta "hágaselo usted mismo que yo estoy poniendo música". Y el erizo que tenía en esa terraza cochambrosa. El Andecha está cerrado. Con lo que molaban los cortes de pelo que me hacía Miguel, y encima gratis. El único bar en el que había zumo de melón con jazmín. Donde a base de perder, aprendí a jugar al futbolín. El Entama también esta chapao. El lugar de los dardos. Donde supe lo que era una verdadera pelea. Y donde continuaron mis progresos en el futbolín. El Folixa es un mexicano. Nunca volverán los chupitos de Manowar (absenta, stroh y vodka rojo) donde agarré la única gran borrachera de mi vida (y no hace tanto). Y mi Caverna de la Bestia. Ese bareto oscuro donde tantas cosas probamos. Y donde solo la que conociamos de antes nos gustó. Donde conocí a mi habibi Sonia. Donde con 50 cents pasabamos horas jugando al futbolín mientras nos reíamos de los que creían poder ganarnos por el hecho de ser mujeres. Donde conocí otra cultura y grandes personas. Donde probé el kifi. Donde me cachearon por primera y única vez, y lo hicieron MUY mal. Donde conocí a alguien que no hablaba ni papa de español, y aún asi, con gestos y caricias me enamoré. Esos bares no volverán. Pero siempre quedarán bonitos recuerdos que vengan a mi mente cuando pase por alli.

21 de abril de 2009

Que bonito es cuando dos culturas, dos religiones, dos lenguas, se unen a través de una mirada...

Los marroquis son malos, los marroquis pegan a las mujeres, los maroquis blablablabla. Que manía tenemos de generalizar.

El 90% de mis colegas son marroquis, y de las 5 personas que más me importan, 2 son marroquis, me importa tres cojones lo que digan los demás, yo sé como me tratan a mí, si no salgo un día se preocupan por si pasa algo, si ven que alguien se sobra no tardan 10 segundos en preguntar si ocurre algo... No hay problemas en acogerme en su casa si por cualquier cosa se hace tarde para subir a mi casa sola... Saben cuando dar un abrazo, cuando necesitas una sonrisa que te haga sentir bien, saben cuando con solo tocarte la cabeza te van a hacer sonreir, y saben hacerte olvidar los problemas con un beso en la frente. ESO, es lo que llena, ESO es lo que hace que una persona permanezca en tu corazón siempre, este o se haya ido.

¿Alguna vez habéis sentido que no necesitabais decir nada y a la vez que serías capaz de darlo todo por alguien con quien apenas puedes hablar con palabras? ¿Alguna vez habéis desafiado al mundo por amor?

Ahora mismo, daría lo que fuese por una persona con la que apenas puedo hablar en un idioma, una mezcla entre árabe, español, caricias, miradas, besos y gestos, muchos gestos. Es una sensación total de libertad, congeniar tanto con alguien con quien no puedes hablar sin pensar en otro idioma... ¿Se puede querer a alguien de esa forma? Os aseguro que sí, os aseguro que si mañana me dice "me mandan a Marruecos" por lo que sea, yo me caso y me voy con él, me cueste lo que me cueste. Y sé que me costaría muchas cosas, mi vida, mis amigos, mis padres, simplemente mi forma de ver el mundo y de vivir cambiaría, pero teniendolo conmigo sería feliz...

No soportaría tenerle lejos, si ni siquiera soporto tenerle cerca "enfadado", sobretodo si es culpa mía, me costaría muchísimo hacerme a sus costumbres, es el día de hoy que sigo pensando como pedirle perdón por soltarle un guantazo delante de su primo, sabiendo que eso le ofende... Jamás creí que diría esto pero, sería capaz de guardar mi forma de ser para cuando estuvieramos a solas...



Ouhilrock habibi...

22 de diciembre de 2008

Quejarse solo sirve para perder el tiempo.

Y alguien me dijo una vez que decir "no" también lo era. ¿Sabéis? Se equivocaba. De un "no" puede salir una conversación que merezca la pena, y descubrir cosas de alguien que no sabías, y que le hacen aún mejor persona.

10 de octubre de 2008

Y que bonitas son las cosas cuando al final te lanzas a hacer algo que nunca pensaste tener valor para hacer. Y que sensación más extraña es que te tiemblen las piernas al hablar. Y que vergonzoso es acercarse a alguien que no conoces (bueno, en sueños lo conoces) y decirle "Vas a pensar que estoy tarada, pero yo soñaba contigo". Aunque es más vergonzoso cuando te contesta con un "cosas peores hay". ¿Y cuando con la cabeza agachada le dices "bueno, lo siento? Esa sensación solo puede explicarse con un "tierra tragame".





Pero....




¿Y cuando después de dar dos pasos te dice "si quieres podemos conocernos"? ¿Qué sensación es esa? Ni yo sabría explicar ese temblor en las piernas.



A veces hacer algo que cuesta trabajo no es tan malo.

28 de septiembre de 2008

Música

Y teniendo cosas como esta:



¿Quién necesita más? Aunque sea calidad móvil, aunque se vea algo oscuro, aunque no se oiga del todo bien, fue un momento mágico, es mágico verlo y recordar ese momento.
Hay mil momentos más con ellos que son mágicos, pero no se puede tener todo, unos están ahí vía móvil, y otros están en la cabeza, esperando a que pienses en ello para ponerte los pelos de punta...

Sois grandes. Sois MUY grandes.

13 de septiembre de 2008

Musica...

Hay veces, que sientes algo que no conocías, que disfrutas de ciertos momentos con el vello de punta y los ojos brillantes, en esas situaciones, te apetece detener el mundo y que ese momento permanezca ahí siempre, envolviéndote.

Ayer, a falta de una vez, me pasó dos.

6 de la tarde aproximadamente, Iván y ¿Rafa? tocando las guitarras, empieza a sonar Simple man, pero lo bueno es cuando suena la armónica de Cesu, esa que le da ese toque tan bonito a los temas, y todas y cada una de las notas se clavan tan dentro de mí, que en ese momento creí que nunca había sentido nada que se le acercara, esas notas me envolvían, se metían en lo más profundo de mí. Pocas veces había disfrutado así con una canción, y nunca, nunca imaginé, que un instrumento tan "desconocido" para mí como puede ser una armónica pudiera hacerme sentir tantas cosas... Aunque solo sea en unas pocas canciones, en unos pocos momentos...

Llegan las 23.00 y es hora de que Pedro y Javi den su conciertillo en el Santu, yo nunca había visto tocar a Pedro, pero me enamoró su forma de tocar el bajo, y no precisamente por las notas que salieran de este (que tampoco se le da mal al chico, pero no es el caso) sino por la forma que tenía de tocarlo, lo acariciaba, lo mimaba como si fuera una parte de él mismo, su parte más valiosa, algo muy delicado, es algo que no puedo explicar con palabras, pocas veces había visto a alguien que deslizase las manos y diese la sensación de que está acariciando su instrumento. La verdad es que me pasé tema sí, tema también mirando las manos, la derecha, rasgando las cuerdas con un mimo indescriptible, y la izquierda, deslizándose por el mástil, suavemente, acariciándolo...

Ninguna de las dos cosas se acercará a describir lo que sentí en esos momentos, es algo que no puedo explicar, y que si pudiera, seguramente perdería esa magia que tiene. Dejaría de envolverme en ello, de bañarme en ello...

Cada día amo más la música

9 de septiembre de 2008

Después de 5 días en la capital, me he dado cuenta de que allí la gente tiene demasiada prisa. Andan muy rápido, vale que yo no sea una tortuguita que como dice David doy pasitos cortos pero cojo velocidad, pero coño, allí corren para todo y a todas horas, yo no podría vivir así. Corren por las escaleras mecánicas, no tienen esos segundos de margen en los semáforos, corren por la calle...

No lo entiendo, ¿es posible que todo el mundo tenga prisa a todas horas?

Yo prefiero ir despacito y observar, aquí puedes ver a alguien corriendo porque tenga prisa, allí lo raro era ver a alguien caminando a una velocidad normal, ni despacio ni corriendo.

Por si quedaban dudas sigo odiando Madrid, mucha gente, mucha prisa, muchos coches (con lo que mola el metro, que encima es más rápido :S), mucho ruido... Ni una pizquita de verde... Y sobretodo, no hay mar, que aunque no me guste nada ir a la playa, me gusta verla, me tranquiliza mirar al mar...

1 de septiembre de 2008

Nunca me cansaré de leerlo, y cada vez que lo leo me gusta más. Muy Sabinesco. Muy tuyo. Que grande eres eztúpido.



A la sirena varada que nunca llegué a conocer,

al cascabel roto, que me marcó cuántas vidas más.

A las tardes que envilecieron titilantes, esperando.

A todas esas bocas desbocadas que nunca sabré a que saben.

Al dorado vanidoso que tan pocas veces rocé.

Al futuro, amigo mío, que nunca supo estar ahí.

A la madame, al metre, al último weekend

que pasé, con mi abrigo mojado, en París.

Al tenue mecer de la cuna del mar.

Al cristal que no me dejó ver qué había más allá.

A estas gafas, siempre rotas, que siempre quisieron mirar,

curiosas, qué había al fondo del mar.

A estos ojos indignos, que no saben ni llorar.

A esas tierras que me conocieron antes de ser,

y a aquellas a las que no volveré.

A mi Buenos Aires querido, que me esperará enamorado.

A la noche que me susurra una vez más.

A las princesas que rompieron su corona

y vendieron todas sus joyas por un maniquí.

A la muerte que sabe esperarme,

a ese Nadie que se quedó a la vuelta de la esquina.

A ese desconocido que hay en mí.

Al que se esconde por tímido, al que no quiere salir.

Al bribón que surcó sin velero ni postín.

A todas las madrugadas que me acogieron en su regazo.

Al papel que se dejó escribir, al que me motivó.

A la pluma encallada, que me devolvió

tres vidas perdidas en tres líneas de mentiras.

A la lágrima que ríe, a la que crece dentro.

A todo aquel que no me niegue

que vivir es un vicio insano y sin cura.

A aquel que nunca supe afinar, a mi violín,

A todas las estrellas que se desnudaron para mí,

a todas aquellas, que no estuvieron en el cielo,

y no les importó que les acariciara los rizos del pelo.

A la que se acurrucó en mi corazón con un cigarro.

A la que se quedó sola de mi mano.

Al ayer que se comportó como un caballero,

Al maldito que me dijo que en esta vida

sólo hay una cosa que no se olvida

y olvidó qué era, antes de decírmela.

Al que escribió, al que leyó, al que no lo hizo.

Al cenizo que pensó que nunca llegaría

a decir lo que pienso, sin tristezas.

Al bemol sostenido en la punta de un rayo de sol

de la noche de San Juan.

A la que nunca me abandona, a mi melancolía.

A la que me abraza, a la experiencia que se amontona.

Al desagradecido que llevo dentro de mis costillas

que nunca supo pedirte, cómo no, de rodillas,

que le quisieras como quieres al que tanto miras.

A la virtud que me dijo adiós con un beso en la mejilla.

A la luna que nunca se quejó de mis amantes.

Al timón sin rumbo que me llevó hasta ti.

Al ahora que nunca llegó tarde, y nunca antes.

Al callejón sin salida con una trampilla

en el cielo de las nubes de terciopelo.

Al fuego en tus ojos que tantas veces me quemó.

A la esperanza que desesperó bajo nuestro reloj,

esperando que me arriesgara en un tren marchito.

A la desgana, al desvarío, al turbio, al bravío.

Al teatrillo de vida… en el que me he convertido.

31 de agosto de 2008

Me he dado cuenta de que el día que tenga un hijo adolescente, acabaré de los nervios, o lo mataré a palos.

Detesto ciertas formas de escribir, paso que no se usen tildes (que yo soy la primera que muchas veces no las pone, sobretodo en el pc), pero no soporto que no sepan lo que es una coma, o no utilicen a nuestro amigo “punto y a parte” y me hagan leer unos tochazos increíbles así del tirón, sin una puta coma, ni un simple punto.

Pero creo que lo que más me fastidiaría en este mundo, sería tener un hijo que escribiera en modo sms, más difícil de leer, y por mucho que se diga, más difícil de escribir, pues lo que te enseñan en un principio es a escribir con todas las letras, que para algo están, y cambiar eso es más complicado que hacerlo como toda tu vida. Pero es más “guay” olvidar que existen ciertas cosas como la “e”, la “c” y la “ch”, y utilizar esas letras que normalmente no usamos para sustituirlas, como la “k” (es mas radiKal que la “c”) y la “x”.

Podría soportar mil y una cosas de un hijo, pero eso nunca. Y como esto cada vez va a peor, será mejor morir sin descendencia, o enseñarle desde bien chiquitito que leer es bueno, y ayuda a saber escribir bien. Pero, eso también es complicado, si la mayoría de los niños de hoy en día no han leído más de 3 libros en su vida. No quiero imaginar como será dentro de unos años…

26 de agosto de 2008

Ayer eras feliz, y hoy eres la persona más triste del mundo… No se puede vivir del pasado, pero tampoco se puede cerrarle las puertas al futuro o al presente. No se pueden cerrar los ojos y dedicarse a pensar lo mal que estás, lo único que se consigue, es seguir así.

Todos tenemos ese momento en la memoria, ese momento en el que fuimos completamente felices, pero antes de tener ese momento guardado, teníamos otro al que ese reemplazó. ¿Por qué no “buscar” un momento que sustituya a ese que ahora nos hace tanto daño? Somos felices pasándolo mal, en el fondo nos gusta el dolor. ¿Por qué no pensar en esos momentos felices simplemente por recordar y sonreir y no para torturarnos?

A todos nos tapan la nariz después de oler la verdadera felicidad, pero algunos, sabemos mantener ese olor dentro de nosotros… Y reconocerlo cuando vuelve, o cuando creemos que vuelve, o… Cuando simplemente queremos recordarlo. No se puede vivir del pasado, pero sí se puede pensar en ciertos momentos, y estar feliz por haberlos vivido…

22 de agosto de 2008

Me encanta oler las sábanas y el sofá cuando huelen a él. Adoro mirarle a los ojos. Amo besarle mientras duerme, y despertarlo. No hay cosa que más me guste que hacerle vestirse y meterse media hora de coche hasta mi casa de madrugada.

¿Por qué pese a todo tengo miedo de enamorarme? No quiero enamorarme, es mejor decir adiós... (o hasta mañana)

19 de agosto de 2008

Quiero volver a saltar en los charcos cuando termina de llover y a imaginarme cosas en las nubes...

Quiero seguir pensando que aquellos bancos eran una portería y que nosotros eramos el Barça y el Madrid. Mirar esa medalla que cuelga del armario y que me brillen los ojos por el orgullo de haber ganado a los niños de 6º la final de la Champions.

Quiero entretenerme como entonces, simplemente con una lata a la que darle patadas o con una tiza o con una cuerda...

Quiero seguir creyendo en cosas increíbles, quiero volver a creer que un ratón se cuela en tu almohada y te cambia un diente por un regalo.. O que ese señor de rojo, gordo y de barba, que entra por las chimeneas y deja sus regalos, aunque no tengas chimenea... Y en esas cosas que aunque sean del todo ilógicas nos creemos cuando somos niños.

Quiero volver, porque entonces "entendía" las cosas, a mi manera, pero las entendía, quizá así, entendería ciertas cosas que suceden a mi alrededor ahora.

Quiero que las peleas terminen en un revolcón, con la ropa llena de verdín, y dos personas tan amigas como cinco minutos antes.

Quiero volver a esos amigos, que solo discutían por donde ir a jugar, que no necesitaban móviles para quedar, ni para que sus padres les llamaran para volver a casa. A esos amigos, que no conocían más que una calle de un pequeño barrio de una pequeña ciudad, pero esa calle, era nuestro mundo, descubrir un pequeño hoyo en la tierra que no habíamos visto antes, era todo un descubrimiento.

Quiero ver un mundo en un jardín.
Quiero creer que he conseguido contar todas las estrellas sin saber contar más de quince.

Quiero seguir pensando que amar es darse la mano con tu vecinito o escribirse cartitas perfumadas con ese chico mayor (unos 11 años mayor que tú), que te daba un besito en la mejilla cuando os veíais.

Quiero mirarme al espejo y que mis ojos reflejen ilusión por saber, por aprender algo.

Quiero ser igual de inocente que entonces...


17 de agosto de 2008

-Si se te presentase alguien a quien solo conoces de ver en el autobús, que sabes que vive en tu barrio.. Y te dijese “Oye, sueño contigo, pero sueños normales ¿eh?”… ¿Qué pensarías?

-Que está loca.

-¿En serio?

-No. Está MUY loca.


¿Alguna vez habéis “necesitado” hacer algo que no tenéis valor de hacer? Y si lo hago y…. Y si no lo hago y…

13 de agosto de 2008

No entenderé nunca a la gente que bebe con el único fin de emborracharse, y sale la mayor excusa del mundo: "no, si yo solo bebo pa explayarme" ¡¡Y una mierda!! Que una cosa es pillarse el puntín, o estar felizón, pero de ahí a estar tirado por las esquinas vomitando hay un cacho...

21 años, muchísimos litros de alcohol y ni una sola borrachera... ¿Debería avergonzarse de ello?

¿Que tiene de bonito lo de vomitar por las esquinas, que te tengan que llevar a casa y que te conviertas en una persona que no eres?


Hasta los cojones de aguantar borrachos, me voy de sidras ^____^

12 de agosto de 2008

Estaría bien que por una vez, dejásemos de ver a esa persona que otros conocen, y conozcamos a esa persona que nosotros no conocemos. Que por una vez dejásemos de mirar por los ojos de los demás, y mirásemos con los nuestros, que nos dejásemos de primeras impresiones, y de conformarnos con lo que vemos.

A mucha gente le vendría bien saber que detrás de lo que muchos no soportan, puede haber algo maravilloso, que muy poca gente llega a descubrir. Que detrás de una persona tímida y reservada, puede haber un mundo que muchos quisiéramos, pero es más bonito y sencillo conformarnos con lo que vemos a primera vista… O que detrás de esa persona a la que todos adoran, puede no haber más que un ser vacío y sin encanto.

Quizá, todos deberíamos pensar en ese iceberg, a primera vista como todos y pequeño, mirando más allá, algo magnífico y diferente.

Como decían unos tal Ankhara


Mírame atentamente

Yo no soy lo que crees ver..